
El componente principal de las materias de barnices y pinturas termoaislantes son los corpúsculos huecos microcerámicos, cuales en su interior contienen el gas inerte y forman pequenas burbujas (Ceramic Bubbles). Estas microbolitas cerámicas microscópicas tienen una conductividad térmica mínima y a la vez la potencia máxima de la reflexión de calor. En la estructura del barniz las burbujas son capaces de distribuirse de modo regular, formando una membrana cerámica uniforme. Cuando se utilizan diferentes tipos de cerámica, los correspondientes tipos se depositan en capas uniformes.
Los más grandes éxitos en la utilización de esta tecnología fueron logrados por la NASA, en la construcción del escudo térmico para proteger las naves espaciales que, gracias a esta tecnología, resistieron variaciones de temperatura extremas.
Sobre esta base, el fabricante SPI II, Inc. USA decidió colaborar en el desarrollo de su producto fundamental Super Therm® con centros de desarrollo (NASA). El desarrollo del barniz aislante de propiedades inimitables fue coronado con éxito gracias a la cooperación de científicos e ingenieros especializados en la cerámica del Marshall Space Center (NASA). A lo largo de los dos años, en que fueron sometidos a pruebas más de 600 tipos de componentes cerámicos, se seleccionaron finalmente tres cerámicas con la mayor capacidad de reflexión de la radiación y menor conductividad térmica. Las investigaciones posteriores confirmaron la necesidad de bloquear también las radiaciones infrarrojas, por lo que se anadió una cuarta membrana cerámica. Con la aplicación de los conocimientos medio espacial, surgió un barniz termocerámico único para fines civiles. Los desarrolladores del barniz Super Therm® cumplieron el acometido más importante: conseguir que el barniz no sólo asegure la reflexión del calor, como otros barnices existentes en el mercado que „reflejan el calor“, sino que también bloquee todas las transferencias de calor.
Por tanto, el barniz Super Therm® no contiene una sola, sino hasta cuatro membranas cerámicas diferentes:
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La membrana cerámica patentada de cuatro capas posibilita al barniz Super Therm® actuar como un auténtico „escudo aislante“ y no sólo „reflejante de calor“, como los barnices cerámicos de empresas competitivas. El barniz Super Therm® fue sometido a ensayos y aplicado en la NASA Space Flight Center como único barniz termocerámico comercializable.
Termoreflexión de alto rendimiento + baja emisividad de la absorción + alta emisividad de la radiación + bloqueo de la conducción = excelente aislante térmico Super Therm®.
El Principio de funcionamiento del aislamiento térmico del recubrimiento Super Therm®, está basado en la termoreflexión, en una baja emisividad de la absorción y en una extremada capacidad de liberar rápidamente el calor no reflectado al tiempo que se evita su propagación a la base.
El componente básico del recubrimiento son sus microesferas cerámicas huecas, con un tamaño entre 50 – 100 micrones, que otorgan al material sus propiedades termoreflectantes y termoaislantes. Estos materiales cerámicos son apenas conductores de calor y son excelentes aislantes.
Super Therm® contiene 4 tipos de cerámica.
Cada material absorbe una parte de energía y repele otra parte. Los recubrimientos normales y los materiales usuales de construcción, repelen solo aproximadamente un 30% de la energía solar y el resto lo retienen. Además, el efecto de su alta absorción y el efecto de su tiempo de exposición al calor, se acumulan, es decir, provocan un aumento continuo de la temperatura.
El recubrimiento termoreflectante-aislante Super Therm® repele hasta un 95,9% de la radiación de calor al tiempo que bloquea el paso del calor restante al material base (tejados, paredes, etc.). Además, gracias a su baja emisividad de absorción se reduce la temperatura de la superficie, manteniéndose a lo largo del día refrigerada.
La Emisividad se comprueba de dos maneras: con la absorción y con la radiación (Intensidad de la repulsión del calor de la superficie)
Los materiales con una superficie de base negra tienen una alta emisividad de la absorción cercana al límite máximo de 1,0 absorbiendo un alto volumen de la radiación. Por el contrario, los cuerpos con superficies de radiación como espejos o aluminio pulido, tienen una baja emisividad del 0,8, es decir, no absorben prácticamente ninguna radiación. Super Therm® tiene totalmente una mínima emisividad de la absorción, con un valor del 0.05.
Comparación de la emisividad de la absorción:
La emisividad de la radiación infrarroja que tiene Super Therm® es por el contrario muy elevada (más del 95%/ un valor del 0,95) lo que significa que es extremadamente efectivo para liberar las pequenas cantidades de calor que haya podido absorber.
El resultado es, que incluso la exposición a todo un día de intenso calor a una temperatura de 40 grados, la superficie tratada se mantiene fría. Esta propiedad única, le diferencia de recubrimientos cerámicos y reflectantes corrientes.
Esta termoreflexión descrita, reducida emisividad de la absorción y al mismo tiempo una alta emisividad de la radiación infrarroja, son la base de las propiedades termoaislantes del recubrimiento Super Therm®. Esto es así, porque cuanto más calor es reflejado y rechazado por la superficie, menor calor llegará a transmitirse al material base.
Además, esta cerámica especial evita la conducción hacia la base del calor no repelido. En las pruebas realizadas, el recubrimiento Super Therm® redujo la conducción BTU del material desde 350 BTU hasta 3,77 BTU. (BTU – unidad de medida británica de la conducción)
Las propiedades únicas del recubrimiento Super Therm®, y especialmente su capacidad para mantener refrigeradas las superficies ante temperaturas extremas, han permitido que este recubrimiento se imponga en el Programa de Ingeniería e Investigación de California „COOL ROOF“ (tejado frío) con los mayores coeficientes de valoración.
Resultados del programa COOL ROOF:
En el marco de este programa, durante un periodo de 12 años se cubrió una superficie de 26 millones de pies cuadrados de tejados durante todas las estaciones del año y en todas las condiciones posibles (para más información sobre el programa COOL ROOF, lea en nuestra página web el apartado SISTEMAS DE TEJADOS).
El volumen de calor que recibe la superficie, es el elemento clave necesario para aislar y determina la cantidad de calor que se va transmitir posteriormente al edificio.
Si el volumen inicial de calor se reduce, automáticamente se verá reducido también el volumen de calor que se transmite o conduce al interior del edificio, permitiendo así reducir el grosor de la capa aislante, elemento decisorio clave en los aislamientos típicos de algodón o espuma.
Los materiales aislantes estándar están expuestos hasta al 100% del volumen inicial de calor y por eso se define su grosor en función del volumen de calor que son capaces de almacenar y por tanto reducir el paso del calor al edificio. Super Therm® se centra principalmente en el principio de controlar el volumen de calor inicial que llega a la superficie, por lo que el grosor de la capa aislante no es el factor determinante.
Super Therm® ha demostrado, que a través de la reflexión es capaz de reducir el volumen inicial de radiación calorífica que afecta a la superficie hasta en un 95%. Esto significa que los tejados o paredes van a ser afectados tan solo por un 5% del volumen de calor, que será el que van a tener que detener para que no llegue al interior del edificio. Por tanto, el edificio tras su tratamiento con Super Therm®, solo se vería afectado por este remanente de calor no reflejado, el cual al mismo tiempo, Super Therm® bloquea para que no se transmita a través de la conducción o flujo por la construcción.
Los materiales aislantes estándar deben absorber hasta el 100% del volumen de calor, por lo que es determinante su grosor al ser éste el que determina el periodo de tiempo durante el cual son capaces de detener el paso del calor hasta el edificio tras tenerlo almacenado en sí mismos. Por esta razón, no es posible comparar Super Therm® con este tipo de aislamiento clásico en base a los coeficientes R o K, ya que están determinados en función del grosor del material.
Super Therm® ha sido desarrollado para bloquear el volumen inicial de calor y para que trabaje únicamente con el exceso o remanente de calor; no está disenado para absorber todo el volumen de calor, como es el caso del aislamiento clásico, que sobreacumula el calor y este se cuela incluso al terminar el día hacia el interior del edificio.
Super Therm® es utilizado por estas razones, principalmente como un medio efectivo y sin competencia para bloquear el calor directo del sol, para que no entre en los edificios y que, en pleno siglo XXI es el causante del serio problema del calentamiento global.



